El 2026 trae ajustes relevantes en la regulación del mercado eléctrico peruano, con efectos directos sobre los contratos de suministro y los esquemas de remuneración de capacidad.
Las empresas deberán revisar sus matrices de obligaciones y anticipar los plazos de adecuación, especialmente en materia de reporte de información al regulador.
Recomendamos una revisión temprana de contratos vigentes para identificar cláusulas de reajuste y mecanismos de asignación de riesgo regulatorio.




